martes, 7 de marzo de 2017

38. Rojo y oro - Iria G. Parente y Selene M. pascual.

Rojo y oro es un libro único en varios aspectos. 

Esta fantástica historia trata sobre un dios Orión (el dios de la Vida), que esta bajo el "cuidado" de Hera, Asteria, una amazona a la que le arrebataron el hogar, destinada a una vida de combates en la arena para poder liberar a sus hermanas y que puedan vivir una vida mejor, y Ligeia, hija de un emperador muerto, la cual fue castigada por su hermanastro a pasar sus días en una biblioteca. Por supuesto ellos quieren cambiar su destino, quieren mejorar y ser libres, quieren conseguir algo que en un primer momento parece imposible. 

En mi opinión este libro tiene de todo. 
Vamos a ir punto por punto. 
Comenzamos con Asteria, una mujer fuerte, dura, con un gran corazón. Me encantó desde el primer momento. Su forma de hablar, con el femenino generalizado, su ansia por la libertad, no solo para ella, sino para todas sus hermanas, ese fuego interior creado por culpa de el Emperador. Te conquista. Poco a poco crece, siente y se comporta de maneras que quizás no podemos llegar a entender pero eso le da una personalidad increíble al personaje.
Seguimos con Orión, es como un niño, puro sin maldad alguna, que solo con ver la sangre se estremece de asco, pero que a la vez tiene un propósito firme que le hace ser cabezón. Se rompe pero se recompone con ayuda, al fin y al cabo es demasiado bueno para salir de un caos absoluto solo. No me gustó mucho por que me gustan los protagonistas con maldad, pero en realidad esa bondad es algo que encajaba realmente bien con toda la historia. 

Y Ligeia, cuando comencé el libro no le di mucha importancia a este personaje, me parecía uno más que estaba ahí por que se necesitaba, pero conforme lees y lees, le coges un cariño especial. 

Los demás dioses, como pueden ser Eris, Artemisa, Atenea y Hera, no son realmente especiales, todos son dominantes a su manera y aunque de Eris no te esperas ciertas cosas en realidad pega bastante con la descripción que tendríamos todos de Caos.
No me entusiasma esta forma de ver a los dioses, pero aun así tal y como es el libro encajan. 

La historia es un continuo cambio, no sabes que puedes esperar, sabes que hay un propósito final, pero entre tanto pasan demasiadas cosas para tan poco libro, lees y no puedes dejarlo, no puedes esperar a ver que pasará, necesitas saberlo, necesitas saber que todo ese sufrimiento en algún momento acabará. Es cruel, pero es perfecto, no he llorado más con un final, no he disfrutado tanto un libro desde hace mucho, puede que incluso desde el libro anterior que leí de estas escritoras. Increíble.
Es innovador en el lenguaje, descriptivo a la par que interactivo en dialogo, si tuviese que darle una nota le daría un 10 sin dudarlo.
El final... el final es tan triste, tan inesperado y la vez... ¡Es exactamente lo que tenía que pasar! No podía haber final mejor. 
Soy muy crítica, siempre lo he sido, sobretodo con los finales que te dejan con el corazón roto, pero aquí es un corazón roto y remendado cuando piensas en más finales posibles y no encajan, por que es único, es especial y perfecto.
Estoy alargando demasiado esto y tengo la impresión de que si no paro aquí haré spoilers. Simplemente leed y disfrutad. 

La felicidad no siempre se consigue como creemos.



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